27 abr. 2010

Cosas hermosas, cosas injustas

Como madre me he encontrado en momentos con la mirada hipnotizada en mi hijo. Me encanta ver la energia, alegria, picardía y bondad que lo invade. Es una maravilla ,y un disfrute por mi parte, verlo crecer. Llegados a este punto, me vienen a la cabeza los niños que en ese mismo momento están siendo maltratados, violados, abandonados o separados de sus padres por motivos de diverso índole.
Hace un tiempo, conocí a una mujer que trabajaba en el departamento del menor. Contaba el caso de una familia a la que le quitaron a su hijo por no tener medios para mantenerlo. ¿Por qué en vez de realizar tan macabro acto, no les dan un trabajo digno, una casa digna y una educación digna? Y casos así ocurren cada día. Mañana el personaje puede ser cualquiera de nosotros. De repente la vida te deja en la calle y sin hijos. No creo que esa sea la solución más correcta. Pero no dudo que es la más rápida para las administraciones.

1 comentario:

  1. Es verdad lo que dices. Comparto tu idea de que mejor que arrebatarles el hijo es darles una vida digna que les permita tenerlo.

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